Tema Sello

Según es tradición en nuestra casa de estudios, el Tema Sello 2021 está inspirado en uno de nuestros valores institucionales, este año en concreto, en el pensamiento crítico; base de nuestro sello, inspirado en quien da nombre a nuestra institución.

Amanda Labarca: “Al bien común desde la educación y el pensamiento crítico”

Amanda Labarca, esta gran chilena del siglo XX destacó por su excelencia personal y académica en la búsqueda de la verdad y del bien común educando, con igualdad de oportunidades, a personas con sentido crítico que aportaran a la sociedad con sus mejores potencialidades.

De ahí que el lema que nos convoca sea: Amanda Labarca: Al bien común desde la educación y el pensamiento crítico. En palabras suyas, de gran actualidad: “Conocimiento, concordia, amor es lo que tenemos que enseñar. Sobre a la generación joven” (Labarca 1970: 16/17).

Contribuyamos al bien común -como institución y como sociedad- dando lo mejor de nosotros mismos, a través de la educación de nuestras capacidades humanas, haciendo énfasis en el pensamiento crítico y el análisis reflexivo sobre la realidad.

Su base es nuestra identidad de individuos personales, originales y racionales, que buscan la verdad. Por ello resguardamos la autonomía intelectual de la persona promoviendo la adquisición de criterios de juicio en lo personal y en lo profesional, y la capacidad de confrontación racional con la realidad a partir del análisis y evaluación de los razonamientos y de la confiabilidad de las fuentes de información. Esto nos constituye en comunidades pensantes que buscan la verdad, capaces de acoger la discrepancia, reconocer el aporte de una crítica franca y respetuosa, y favorecer la autonomía de cada uno.

Tomás de Aquino pone la base:

“El conocimiento es un cierto efecto de la verdad”, [que es] “la conformidad o adecuación de la realidad y del entendimiento” (De veritate, q. 1, a. 1 c).

Ante este desafío de profundizar en este valor con Amanda Labarca, te invitamos a participar activamente en las actividades del 2021 de nuestro Tema Sello (concursos, actividades culturales o académicas).

Frases de Amanda Labarca

  1. “El maestro, esencialmente, debe aspirar a ser artífice, despertador espiritual, un transformador de fuerzas en capacidades precisas de acción”.
  2. “Educar es socializar y potenciar las capacidades de cada persona”.
  3. “…Educar es un proceso doble: estimula el desarrollo de las capacidades, aptitudes y vocaciones latentes y, al mismo tiempo, encauza su ejercicio para que sirvan a la conservación y fomento de aquellos valores éticos e intelectuales que, en la presente etapa de su evolución, la sociedad estima como los ‘mejores’…”. Museo de la Educación Gabriela Mistral
  4. “Anhelamos el advenimiento de un mundo de menores crueldades, perversiones, injusticias y tragedias. Tal nos parece la meta de la humanidad, tal el sentido de la cultura, tal el de la educación, porque ésta ha de ser aprendizaje y preparación para la vida superior”.
  5. “El sentido de la educación… ha de ser aprendizaje y preparación para la vida superior”.
  6. “Solamente educa quien guía hacia lo que el grupo social reputa como ‘lo mejor’”.
  7. “El problema de la educación femenina es complejo, “porque está ligado al futuro de la raza, de la familia, del hogar, a las necesidades de la nación y de la sociedad, y, además, debe contemplar las necesidades individuales de la mujer que necesita aprender a bastarse por sí misma, espiritual y económicamente”.
    Fuente:  Elige Educar, Pensamiento Educativo
  8. “… la democracia es cooperación y no subyugamiento” (Labarca, 1947: 144).
  9. Educar a un… “mayor número de hombres y mujeres, capacitándolas para comprender los problemas vitales del país y participar en ellos” (Labarca, 1934: 52).
  10. “Una nueva valoración de lo ético-social, una educación que nos habitúe a fraternizar más de verdad, aliviar mejor la miseria, la injusticia y el dolor; una educación que coloque al intelecto como medio y a la ética social como fin, que, lejos de exaltar la soberbia egoísta, nos induzca a considerarnos parte responsable de un conglomerado en que todos tienen derecho a recibir en justicia, a vivir en dignidad, a crecer en esperanzas. En estos instantes de inseguridad e inestabilidad mundiales, vale la pena meditar sobre estos problemas de vida y muerte para nuestra civilización, y preguntarnos si la clave de ellos no está en el corazón de cada uno de nosotros” (Labarca, 1947: 223).
  11. “Nuestro país, abrió las puertas de la Universidad a la mujer en 1877, cuando aún no lo hacían la mayor parte de los países latinos de Europa como de América; graduó sus primeras médicas en 1886; estableció una red de liceos públicos y gratuitos desde 1894” (Labarca, 1947: 125).
  12. “El hombre y la mujer no son iguales, y precisamente de la diferencia de cualidades y no de su confusión, se beneficia a la sociedad. No son iguales, pero sí equivalentes porque son idénticamente necesarios en la vida y desarrollo de la raza; son equivalentes y, por lo tanto, es injusta cualquier ley que conceda derechos a unos en desmedro de otros” (¿Adónde va la mujer?, Santiago, extra 1934; páginas 54-55).
  13. (en Chile) “Así como parece de toda justicia y conveniencia el sufragio político femenino, podría dudarse de su oportunidad si sus adeptas no se preparasen para ejercitarlo. Esto es muchísimo más urgente que la dictación de la ley. Si desconocen los fundamentos del régimen republicano, si nunca han tratado de comprender las diferencias de doctrinas y métodos entre los partidos, si ignoran los problemas de la economía nacional, las cuestiones que a diario han de afrontar municipios y gobiernos centrales, mal pueden pretender mejorar las condiciones existentes. Y si no están ejercitadas en la práctica de la asociación, les será muy difícil influir en la cosa pública” (Labarca, 1934: 54).
  14. “Conocimiento, concordia, amor es lo que tenemos que enseñar. Sobre todo, a la generación joven” (Labarca 1970: 16/17).
    Fuente: https://www.researchgate.net/publication/312659698_Amanda_Labarca_su_preocupacion_por_la_literatura_la_educacion_y_la_mujer

 

Otras:

  1. “Que nos brinden a todos justicia, libertad, democracia y bienestar y que permitan a la mujer laborar de igual a igual que el hombre en el logro de estas ansiadas y queridas esperanzas.”
  2. “Quien quiera que observe las tendencias femeninas, llega a la conclusión de que para nosotras la compañía y la sociedad son más necesarias que para los hombres. Se diría que en las mujeres repercute más hondamente el instinto gregario primitivo que impulsó al ser de las cavernas a fundar familias y formar tribus”.(Labarca, 2014)Fuente: Memoria Chilena- Biblioteca Nacional de Chile.
  3. “El preceptor debe … combatir la ignorancia bajo todas sus formas, con… empeño y tesón” (1939, Historia de la Enseñanza en Chile, p. 143).
  4. “Templad vuestro espíritu en la ciencia, en el arte y la filosofía, para que sea consciente de vuestra fe en el triunfo del espíritu sobre todas y toda la clase de fuerzas materiales” (1927, Discurso a estudiantes).
  5. “Y sed vosotras mismas. No imitéis a nadie, y menos, al hombre. No somos iguales: somos dos seres que se complementan; dejadle a él su lote; descubrid vosotras el vuestro ” (1927, Discurso a estudiantes).
  6. “No podemos enseñar sino por el ejemplo y esto nos obliga a una introspección y un examen crítico de nosotros mismos” (1946, Feminismo contemporáneo).

Biografía de Amanda Labarca (1886-1975)

(Recogida por Patricio Ibarra, Director de Formación e Identidad, Santiago Centro)

Amanda Crispina del Carmen Pinto Sepúlveda, más conocida como Amanda Labarca, fue una destacada profesora, escritora, embajadora y política chilena. Su obra se orientó a la educación y al mejoramiento de la situación de la mujer latinoamericana e impulsó el sufragio femenino en Chile.

Nació en Santiago el 5 de diciembre de 1886, hija del abogado Onofre Pinto Pérez de Arce y Sabina Sepúlveda. Tras sus primeros estudios, continuó en el Liceo Americano y, con 15 años, se graduó de Bachiller en Humanidades. Trabajó como profesora primaria en el Santiago College. Allí conoció al escritor Guillermo Labarca Huberston, su futuro marido. Juntos ingresaron al Instituto Pedagógico, siguiendo ella Castellano y él Historia y Geografía. Motivada por las profundas diferencias con su madre, luego de contraer matrimonio con el escritor, adopta ambos apellidos de él y rompe definitivamente con su familia, pasando a ser conocida como Amanda Labarca Huberstone. A los 18 años, en diciembre de 1905, obtuvo el título de profesora de Estado en Castellano. Al año siguiente fue nombrada subdirectora de la escuela Normal Nº 3, hasta 1909, año en que publica su primera obra “Impresiones de Juventud”.

En 1910, viajó con su marido a Estados Unidos y estudió en Nueva York, en el Teachers College de la Universidad de Columbia, donde entre sus profesores se encontraba John Dewey, quien ejerció gran influencia sobre su posterior práctica político-educativa. En 1912 viajó a Francia, donde continuó especializándose en la Universidad de La Sorbonne. En esta época se impregnó de las ideas feministas vigentes en Europa, rescatando la responsabilidad y la conciencia que la mujer debe tener de su propia historia. Por eso impulsó activamente la educación como herramienta de perfeccionamiento cultural de la mujer. En concreto, creó tertulias femeninas en Santiago y creó el Círculo de Lectura, según el modelo de los “Readings Clubs” de Estados Unidos, para, mediante charlas y conferencias, acercar a las mujeres a las problemáticas de su época. De ahí surgió el Círculo Femenino de Estudios, en 1919, y su periódico, “Acción Femenina” en que se promovió la obtención del sufragio universal.

Su segunda obra, titulada “Tierras extrañas”, aparece en 1915. Ante su valía, los hasta entonces herméticos círculos masculinos se fueron abriendo y se ganó respeto y reconocimiento, como su nombramiento en 1916 como directora del Liceo Nº 5, a manos del presidente de la República, Juan Luis Sanfuentes.

En 1919 publica “La educación Secundaria”. En 1922, con 36 años, es nombrada profesora extraordinaria de la cátedra de Psicología pedagógica en el Instituto Pedagógico de la Universidad de Chile, siendo la primera mujer en Chile y Latinoamérica en ser profesora titular de una universidad. Al año siguiente, ascendió a profesora ordinaria de la Facultad de Filosofía y Humanidades y pasó a ser miembro activo de la comunidad educativa universitaria. Fue la encargada de organizar las Escuelas de Temporada de la Universidad de Chile, que hasta hoy permanecen vigentes. Desde 1949 hasta 1955 fue directora del Departamento de Extensión Cultural, y formó parte del Consejo de esa casa de estudios.

Durante 1927 y 1931 fue la jefa de la Dirección General de Educación Secundaria del Ministerio de Educación. Su labor fue próspera: impulsó la fundación, el 28 de marzo de 1932, del Liceo Experimental Manuel de Salas, el cual estuvo presidido por un Consejo integrado por ella misma, Irma Salas, Guillermo Mann, Darío Salas y Arturo Piga, hasta que pasó a depender de la Universidad de Chile en 1942. Este Liceo aplicó los principios educativos de Dewey, entre ellos la educación mixta de varones y mujeres, novedad en la enseñanza secundaria en Chile.

En 1939 publicó “La Historia de la Educación en Chile” y “La evolución de la Segunda Enseñanza”. En su obra “Bases para una Política Educacional” promueve la función social de la educación, que esté al servicio de la población y sus realidades. Dictó cursos y seminarios en toda América. En 1940 publicó “La Educación Decadente” y en 1945 “Desvelos del Alma”.

La vida de Amanda Labarca transcurrió entre la actividad docente y promoción de la mujer chilena. Militante del Partido Radical, fue vicepresidenta de la Asociación de las Mujeres Universitarias, en 1932, y al año siguiente se convirtió en una de las fundadoras del Comité Nacional pro-Derechos de la Mujer, creado junto a Elena Caffarena. Desde ahí promovía la lucha por la obtención del voto femenino, cuyo primer logro fue el derecho a voto en las elecciones municipales, otorgado en 1934. En 1944 fue electa presidenta de la Federación Chilena de Instituciones Femeninas (FECHIF), que aglutinaba los movimientos y agrupaciones femeninas, con miras a la obtención del voto amplio, lo que tuvo lugar en 1949, cuando las mujeres chilenas gozaron del derecho a voto para las elecciones presidenciales y parlamentarias.

Amanda Labarca también tuvo una destacada presencia internacional. En 1925 fue la representante chilena ante el Consejo Interamericano de Mujeres. En 1946, durante el gobierno de Gabriel González Videla, se la acreditó como delegada plenipotenciaria ante la Primera Asamblea de las Naciones Unidas, y en 1948 y 1949 fue jefa de la Comisión Estatus de la Mujer, en el mismo organismo internacional. Ya viuda, regresa a Chile y retoma sus actividades académicas y activistas.

En 1964 fue distinguida como Miembro Académico de la Facultad de Filosofía y Educación de la Universidad de Chile y en 1969 de la Academia de Ciencias Políticas, Sociales y Morales del Instituto de Chile.

Sus últimos años los dedicó a redactar numerosos estudios relativos a la educación y la mujer, artículos de prensa en El Mercurio y a continuar sus famosas tertulias, ampliándose a importantes intelectuales de toda Latinoamérica. Falleció en Santiago el día 2 de enero de 1975, con 88 años.

En 1976, La Universidad de Chile creó la Condecoración al Mérito Amanda Labarca en su memoria, con el fin de reconocer anualmente los méritos de una mujer universitaria. Posteriormente, en 2015, se creó además la Cátedra Amanda Labarca.

Amanda Labarca sobresalió en el siglo XX por su gran aporte a la educación y al aporte femenino en la sociedad, en Chile e Hispanoamérica. Mujer de ideales progresistas, democráticos y laicos, contribuyó decisivamente al progreso de una educación para todos -sin descuidar la base cultural y religiosa-, así como por una sociedad más igualitaria.

Es indudable que su vida y su obra, dedicadas a mejorar la educación y a la lucha por la igualdad de derechos de la mujer en nuestro país, la constituyen en un personaje inspirador para el Tema Sello de este año. Además, es un importante exponente del pensamiento crítico, fundamentado en una sólida y amplia formación intelectual y guiado por altos ideales. Al respecto afirmaba: “Templad vuestro espíritu en la ciencia, en el arte y la filosofía, para que sea consciente de vuestra fe en el triunfo del espíritu sobre toda la clase de fuerzas materiales”. Nos recuerda la misión de una institución de educación superior, que no es otra que la formación integral de la persona humana, imbuida de valores que la conviertan en un real aporte al desarrollo y mejoramiento de su sociedad.

 

Fuentes:

Jaime Caiceo Escudero, “Amanda Labarca, Irma Salas y Mabel Condemarín, tres educadoras laicas y feministas del siglo XX en Chile”, en revista Teoria e Prática da Educação, v. 13, n. 1, p. 105-116, jan./abr. 2010)

Sitio Memoria Chilena, Biblioteca Nacional de Chile.

Concurso

EDUCACIÓN EN EL PENSAMIENTO CRÍTICO

Como institución de educación inspirada en Santo Tomás de Aquino, queremos contribuir a la formación y educación de nuestros estudiantes potenciando sus talentos y cualidades, es decir, a “formar al hombre hasta su estado perfecto en cuanto hombre, que es el estado de la virtud”. La dimensión valórica de cada persona es tan fundamental que se va consolidando transversalmente a través de múltiples actividades: disciplinares, lingüísticas, artísticas o estéticas, experienciales y otra que permiten la aproximación a modelos que encarnen los valores humanizadores.

Las habilidades comunicativas son una dimensión fundamental del crecimiento personal, y juegan un rol fundamental en el quehacer educativo. Por esta razón, la Dirección de Formación e Identidad, a través de la reflexión de los valores que impulsa el Tema y Personaje Sello de cada año, promueve la habilidad de la escritura con un concurso de cuentos breves, en el que se convoca a los estudiantes de todas las carreras de Santo Tomás a que plasmen historias que reflejen los valores institucionales. Los ganadores de este concurso se socializarán a través de las plataformas de nuestra institución.

El valor de este año es Pensamiento crítico y el personaje que lo encarna: Amanda Labarca. Ella nos dice que “el sentido de la educación… ha de ser aprendizaje y preparación para la vida superior”, es decir, un desarrollo de nuestras potencialidades en favor de la búsqueda de la verdad y el bien común.

La realidad se despliega ante nuestros ojos, y se encuentra disponible para que la podamos conocer como ella es. Desde ahí que el ejercicio de pensamiento crítico se refiera al descubrimiento de esa realidad, desde nuestra propia capacidad de conocimiento y sin dejarnos engañar por la visión que otros tengan de ella. Somos perfectamente capaces de alcanzar esa visión clara de la realidad, a partir de la educación, del estudio y análisis crítico del mundo que nos rodea.

Por ello el valor del pensamiento crítico, consiste finalmente en aquella búsqueda fervorosa de la verdad y de la preparación constante para alcanzarla. Amanda Labarca rindió su vida a este ejercicio educativo para que todos, hombres y mujeres, tengan la posibilidad de emprender este camino educativo, por la paz, la justicia y el bien común.

Te invitamos a participar, con ella, de nuestro concurso de cuentos breves, para que nos relates alguna historia que se relacione con su persona, con su búsqueda, o con el pensamiento crítico como camino para encontrar la verdad. 

Participantes

1. Podrán participar estudiantes de todas las carreras de las instituciones Santo Tomás del país.

2. Se podrá concursar con un solo cuento.

3. El cuento enviado debe ser inédito, no se considerarán traducciones de cuentos publicados en otro idioma ni alguna forma de plagio.

4. El cuento debe indicar pseudónimo, nombre completo, correo electrónico, carrera, sede y título.

5. Los cuentos se enviarán por vía digital al Director (a) de Formación e Identidad de cada sede o al docente de la asignatura que lo motivó a participar.

Normativa

1. La extensión del cuento será de un máximo de mil palabras, y un mínimo de 500, espaciado 1.2 con letra Calibri tamaño 12, márgenes normales. Todo cuento que no cumpla con estas características será excluido del concurso.

2. Los cuentos deberán vincularse con el valor que inspira el Tema Sello 2021: Pensamiento crítico

3. La fecha de entrega es hasta el viernes 29 de octubre de 2021 a las 23:59 horas.

4. El jurado de cada sede será integrado por la Dirección de Formación e Identidad y un representante de la Coordinación de Lenguaje.

5. Las evaluaciones se realizarán a nivel de sede y posteriormente en una evaluación y premiación nacional, a la que accederá el cuento ganador de cada sede. Habrá primer lugar, segundo lugar y una mención honrosa en las sedes, además de un primer, segundo y tercer premio en la fase nacional.

6. Cada sede enviará el cuento ganador a la Dirección Nacional de Formación e Identidad.

7. Un jurado nacional determinará los tres primeros lugares y menciones honrosas.

8. El fallo del jurado será inapelable.

9. Los tres cuentos finalistas y las menciones honrosas nacionales serán publicados en la Web del Tema Sello, con debida identificación de sus autores (fotografía, nombre, carrera y sede a la que pertenece).

10. Los cuentos enviados quedarán a disposición de la Dirección de Formación e Identidad Santo Tomás y se ingresarán a Biblioteca digital como evidencia de la producción literaria de nuestro alumnado.

11. Las cuestiones no consideradas específicamente en estas bases serán resueltas por el jurado.

Jurado

La Dirección de Formación e Identidad y la/s Coordinación/es de Lenguaje de cada sede conformará un jurado compuesto por tres profesores que evaluarán los cuentos según las bases y la rúbrica correspondiente.

El jurado nacional será conformado por la Directora Nacional de Formación e Identidad, la Coordinadora Nacional de Lenguaje y un experto, que evaluarán los cuentos según las bases y la rúbrica correspondiente.

Premios

Nacional:

  • Primer Lugar: Gift card o premio equivalente a $100.000.-
  • Segundo: Gift card o premio equivalente a $50.000.-
  • Tercer lugar: Gift card o premio equivalente a $ 30.000.-
  • Menciones honrosas.

Sede *Según disponibilidad de presupuesto:

  • Primer Lugar: Gift card o premio equivalente a $ 100.000.-
  • Segundo Lugar: Gift card o premio equivalente a $50.000.-
  • Mención honrosa: Gift card o premio equivalente a $30.000.

Orientaciones para escribir el cuento

Todo cuento tiene como estructura formal un planteamiento de una situación, nudo y desenlace. Su objetivo es contar cómo se resuelve un conflicto y qué cambio se aprecia con respecto de lo que se señalaba en las primeras líneas.

Un cuento es algo significativo, no cotidiano, que vale la pena ser contado. Se cuenta un detalle, algo preciso pero que tiene un gran significado. Evite los lugares comunes, nadie escribe algo sobre lo que ya se ha dicho mil veces.

Habitualmente no hay un período de tiempo muy extenso entre el principio y el final de la historia.

• Conviene evitar la proliferación de personajes y detalles.

Los escenarios en donde ocurre la acción son reducidos y no se recurre a descripciones avanzadas de los mismos, lo que importa es la acción.

Un cuento es un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar lo que se cuenta y lo que no, para encontrar las palabras precisas. En tal sentido, el título es muy importante: ha de ser ya una pista de lo que encontraremos en el cuento.