
Es una certificación que otorga el Estado acerca de la calidad de los procesos internos de las instituciones de Educación Superior autónomas del país, así como las carreras de pregrado y programas de postgrado que ellas imparten. La acreditación institucional certifica calidad en el desarrollo de ciertas funciones (gestión institucional, docencia conducente a título, entre otras). Por su parte, la acreditación de carreras certifica calidad de todos los elementos asociados al diseño curricular, recursos comprometidos y resultados del proceso enseñanza-aprendizaje.
La acreditación consta de tres partes fundamentales: Autoevaluación: evaluación interna referida tanto al cumplimiento de los propios propósitos como la misión, visión o el perfil de egreso, así como de los criterios de evaluación presentados por CNA-Chile. Es un juicio evaluativo respecto del real grado de cumplimiento a la luz de la información de los procesos educativos, la evidencia concreta del quehacer universitario y las opiniones de los actores relevantes involucrados, estos son los estudiantes, docentes, egresados y empleadores.
Plan de mejoramiento: Como el objetivo final es mejorar la calidad de la educación entregada, no se avanza en esa dirección si se detectan debilidades durante la autoevaluación, pero no hay esfuerzos concretos y sustantivos por superarlas. Pueden ser cambios inmediatos o de largo aliento.
Acreditación: Constituye una garantía pública de los resultados de la autoevaluación. Dicho de otro modo, certifica pública y externamente la capacidad de autorregulación de la propia institución o carrera.
La acreditación institucional y la de carrera son procesos totalmente independientes entre sí.
En el caso de las instituciones acredita CNA-Chile. Para el caso de las carreras son las agencias de acreditación las responsables de acreditar en aquellas áreas profesionales y disciplinarias en las que sean autorizadas. Las agencias, antes de iniciar sus actividades, deben solicitar su autorización a la Comisión Nacional de Acreditación, cumplir con los requisitos de autorización y condiciones de operación.
La acreditación busca garantizar que los títulos otorgados reflejen efectivamente las competencias requeridas para un profesional del área, que las instituciones o carreras mantengan el vínculo con la inserción laboral de sus egresados y justificar el hecho de que el Estado financie los estudios en una carrera o institución determinada. Por su parte, la autoevaluación, que conforma base para la acreditación, se caracteriza por el hecho de que quienes la llevan a cabo, se hacen responsables de ella y por tanto, aprenden de sus resultados. Esta autoevaluación contribuye positivamente a identificar fortalezas y debilidades, y poder así mejorarlas.
¿Cuál es la importancia de la acreditación? Como estudiante, ¿en qué me beneficia? La acreditación sirve a las instituciones y sus carreras contribuyendo en la identificación de fortalezas y debilidades y como apoyo al mejoramiento continuo. Se trata de una garantía pública que certifica, externamente, la capacidad de autorregulación de la institución o carrera y que los programas ofrecidos cumplen efectivamente con los requisitos y estándares de calidad. Particularmente en el caso de la acreditación institucional, es requisito para que sus alumnos puedan postular a crédito con aval del Estado.
Sí, y de la mayor importancia, pues durante el proceso de autoevaluación, base para la acreditación, la opinión de los actores relevantes, a saber estudiantes, docentes, egresados y empleadores debe ser consultada. Como alumno tu opinión objetiva respecto del real grado de cumplimiento que da la carrera a los criterios de evaluación definidos previamente por CNA-Chile es un capítulo esencial del informe que será presentado a los pares evaluadores externos. Posteriormente, y durante la visita que deberán realizar a tu carrera, los pares evaluadores externos podrán realizar entrevistas a algunos estudiantes u otros actores relevantes con el fin de corroborar lo recopilado en el informe antes mencionado.
Para que una carrera pueda solicitar la incorporación al proceso de acreditación, debe pertenecer a una institución de educación superior autónoma y contar con, al menos, una generación de egresados.
Primero que todo, los criterios de evaluación presentados por CNA-Chile son ampliamente aceptados por la comunidad académica del país. Posteriormente, el proceso de autoevaluación, mediante el cual una carrera da cuenta del grado de cumplimiento de dichos criterios, es validado externamente. Una vez elaborado el informe de autoevaluación es revisado por pares evaluadores externos de otras universidades, quienes revisan su contenido y certifican que la carrera ha realizado efectivamente un proceso autoevaluativo. Para ello, los pares evaluadores realizarán una visita exhaustiva a la institución o carrera con el fin de verificar que las conclusiones a las que ha llegado fueron logradas efectivamente a partir del diagnóstico participativo y consensuado de los actores relevantes (estudiantes, docentes, egresados y empleadores). Con posterioridad a su visita, los pares evaluadores emitirán un juicio evaluativo el cual será considerado por la agencia para pronunciarse sobre la acreditación de la carrera.
No, la acreditación es voluntaria, pero sólo pueden participar instituciones autónomas, públicas o privadas. Que una institución o carrera se someta voluntariamente a una acreditación implica un compromiso real con la calidad. Sólo en el caso de carreras y programas de estudio conducentes a los títulos profesionales de médico cirujano, profesor de educación básica, profesor de educación media, profesor de educación diferencial y educador de párvulos, la ley especifica que deberán someterse, obligatoriamente, al proceso de acreditación desde el primer año de funcionamiento, contando o no con egresados.
En ambos procesos, tanto el de acreditación institucional como de carreras, se ha establecido un plazo máximo de vigencia de la acreditación de siete años (cinco años para carreras técnicas) y un mínimo de dos años. Al cabo de dicho plazo, las instituciones o carreras deberán repetir el proceso para mantener la acreditación.
El que una carrera no obtenga la acreditación no significa que un título profesional o técnico no sea válido ni que los egresados de esa carrera en el futuro no vayan a poder ejercer legalmente su profesión.
Ambos son procesos completamente distintos. La autonomía es un sistema de regulación de establecimientos privados que hace 15 años lleva a cabo el Consejo Superior de Educación. Éste busca aprobar la creación de una nueva institución, fijar un marco para el desarrollo de sus primeros años, supervisar su funcionamiento durante un tiempo y luego, si los objetivos se cumplen, certificar su autonomía. La acreditación por otra parte, es el paso siguiente al que pueden aspirar las instituciones autónomas (públicas o privadas) para garantizar la calidad de los servicios. Una diferencia importante entre ambas, es que la autonomía es una condición vitalicia, a diferencia de la acreditación que cuenta con un período de vigencia previamente determinado en el Acuerdo de Acreditación de la CNA.
